Un acta protocolizada ante notario desvela un presunto fraude en unas oposiciones laborales del Ayuntamiento de Benidorm, de acuerdo a la documentación de que dispone este periódico. El documento, clasificado con el número 4.533 y registrado en una notaría de la localidad media hora antes del inicio del primer examen, adelanta, entre 24 aspirantes admitidos, la identidad de las beneficiarias, una de ellas miembro de la familia Puchades y la otra emparentada a través de su marido con el fallecido ex alcalde Vicente Pérez Devesa, de dos plazas de técnico medio de turismo de las que ambas ya han tomado posesión.

El tribunal calificador, presidido por el entonces concejal de Personal y en estos momentos primer teniente de alcalde de Benidorm, Salvador Moll, propuso el nombramiento de las aspirantes a pesar de que la cuarta prueba tuvo que ser repetida dado que una de las opositoras que el acta notarial señalaba como adjudicataria del puesto no logró, en primera instancia, la puntuación mínima requerida. Moll, hombre de confianza del desaparecido Pérez Devesa, está enfrentado con el actual alcalde, Manuel Pérez Fenoll, y fue destituido de sus competencias en el área de Personal por el nuevo primer edil después del relevo en el gobierno local, hace tres meses. El pasado 2 de junio, como revelaba de antemano el acta notarial registrada en diciembre de 2005 antes del primer examen, las dos opositoras señaladas en el documento accedieron al estatus de funcionarias del consistorio.
El proceso se remonta un año atrás. El Ayuntamiento de Benidorm convocó el 13 de julio de 2005 las oposiciones para cubrir las citadas dos plazas de técnico medio de turismo, como consta en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). Tras abrirse los plazos legales, la edición del BOP del 7 de octubre publicó una lista provisional de admitidos con 24 aspirantes. En la relación, entre otros, aparecían Virginia Puchades Quinzá, miembro de una conocida familia de Benidorm, y Eva Segarra Moliner, cuyo cónyuge es sobrino de Pérez Devesa.
El mencionado listado quedó ratificado, con posterioridad, en un edicto del 30 de noviembre de 2005 en el que, además, se convocó el primer examen para el 15 de diciembre a las 11 horas, según consta igualmente en el BOP. Ese mismo día, treinta minutos antes de la hora marcada para iniciarse la prueba, a la que finalmente sólo se presentaron doce personas, en una notaría de Benidorm se protocolizó un acta de manifestaciones en la que se avanza la identidad de las dos personas que iban a hacerse con la plaza: «Que el otorgante -señala textualmente el documento, en poder de este periódico, que pone al descubierto el presunto fraude-, a pesar de que aún no se han iniciado siquiera los exámenes correspondientes ya sabe y conoce a ciencia cierta que las dos plazas convocadas van a adjudicarse a Doña Virginia Puchades Quinzá y Doña Eva Segarra Moliner en perjuicio de todos los demás aspirantes cualquiera que sea su preparación o el nivel de su examen».
Y así se cumplió, según se desprende de las actas validadas siempre por unanimidad por el tribunal que presidió el edil Salvador Moll, documentación también en poder de este periódico. De hecho, tras el primer examen, únicamente quedaron en liza tres aspirantes, las dos que figuraban en el acta notarial como elegidas para las plazas de técnico turístico, y una tercera que realizó dos pruebas más antes de suspender y no poder tomar parte en la última. En ese cuarto examen final, celebrado el 16 de febrero de 2006 y al que ya sólo optaron las dos personas que, según el acta notarial, tenían asegurada de antemano la oposición, una de las aspirantes, Eva Segarra Moliner, emparentada con la familia Pérez Devesa y que había ido sacando las mejores puntuaciones en todas las pruebas, logró un 9,75 y el tribunal la propuso directamente para uno de los dos puestos.
La otra plaza, sin embargo, quedó vacante después de que la segunda opositora que aparecía en el acta notarial, Virginia Puchades Quinzá, obtuviera sólo un cuatro en el ejercicio dedicado a resolver supuestos prácticos. A posteriori, sin embargo, el tribunal estimó, en parte, un recurso de ésta y ordenó repetir esa última prueba el 21 de marzo de 2006 en la que consiguió una puntuación de 5,5. El tribunal presidido por Salvador Moll, que inicialmente había dejado el puesto desierto, cambió su decisión y optó por proponer a las dos aspirantes para las plazas, tal y como avanzaba el acta notarial registrada más de tres meses antes de esa última prueba. El 29 de mayo, vía decreto de la alcaldía, la propuesta de nombramiento quedó ratificada como paso previo a la toma de posesión del 2 de junio.
Vía: Diario Información
más ...oposicionesyempleo.surpglu.com